miércoles, 18 de diciembre de 2013

PESCA DE CARPAS CON FLOTADOR

PESCA DE CARPAS CON FLOTADOR, EMOCIÓN GARANTIZADA


Dentro de las múltiples técnicas de pesca de carpas susceptibles de ser practicadas, destaca, por la emoción que nos proporciona, la pesca con flotador.
pesca de carpas con flotadores
No hay nada comparable a ver con nuestros propios ojos un ataque en superficie o un flotador que se hunde con violencia, vaticinando una memorable pelea. Conseguirlo con regularidad requiere de unos conocimientos básicos, y en realidad sencillos.

¿Dónde encontramos las carpas?

Si la temperatura es benigna, podremos encontrar carpas cebándose cual truchas en superficie, devorando insectos, en aguas someras “pastando” algas y plantas acuáticas o removiendo el fango en busca de invertebrados. Las pequeñas cascadas, las cercanías de riachuelos que desembocan en pantanos y lagos e incluso las aguas salobres propias del final de caudalosos ríos son lugares especialmente querenciosos.

Atrayentes de carpas para medias aguas

Haremos uso de masas disgregantes. En otras palabras, mezclas que se disuelven apenas en un metro o dos de agua creando una nube de aroma irresistible para la carpa. Como es lógico, este tipo de cebado sólo es útil en aguas paradas.
Lo fundamental en este caso es la proporción de líquido, ya que salvo algunos preparados comerciales, la mayoría de los ingredientes que usaremos como base tienden a formar pelotas compactas en contacto con el agua. Tal hecho nos obliga a “abusar” de ésta. Añadiremos líquido suficiente para que nuestro atrayente adquiera una textura similar a la de un puré espeso, tal como el que nos gustaría como guarnición de un buen filete. En la pesca de carpas queda descartado cebar a mano y el cucharón de mango largo se convertirá en aliado imprescindible para catapultar una mezcla que con seguridad se desharía en nuestras manos.
Cebado en la pesca de carpas.


Cebos estrella

Según las condiciones del agua y la climatología unos cebos nos funcionarán mejor que otros. De esta manera, tras las lluvias, no existe mayor manjar y más efectivo en la pesca de carpas que la lombriz de tierra, pues muchas son arrastradas al agua y devoradas con avidez por casi todas las especies de peces. Su alto contenido en proteínas las convierte en un bocado que ninguna carpa puede permitirse desaprovechar.
Las algas filamentosas son consumidas por el ciprínido sobre todo en verano, en su interior encuentra numerosos invertebrados. Un pequeño mechón atado a un anzuelo discreto será mortífero en aguas cálidas y someras, así como en corrientes.
pesca de carpas con algas
Para la pesca de carpas en superficie, muy a tener en cuenta durante las eclosiones de insectos acuáticos, pues las carpas los buscarán mostrándose a veces con descaro, podemos utilizar pan que previamente habremos impregnado con queso rallado. El queso se desprenderá en el agua y atraerá a los peces hasta el pan que oculta nuestro anzuelo. Veremos el momento de la picada, lo cual nos indica que la carpa también puede vernos y retirarse en el último instante, por lo cual es recomendable ser discretos en nuestros movimientos y vestimenta.

Aparejos

La carpa puede llegar a volverse bastante recelosa si es muy perseguida, es por eso que resulta más que recomendable el uso de flotadores de alta sensibilidad (que ofrezcan poca resistencia al hundimiento), plomeados precisos de la línea y aparejos de una sola brazolada.

Aparejos de superficie

Capturar carpas en superficie es una experiencia no apta para cardiacos. El aparejo es sencillo: se trata del mismo que utilizaríamos para la trucha con buldó pero, en lugar de la mosca o streamer, empataremos un anzuelo simple cebado con pan u otra carnada flotante.

Aparejos de medias aguas

Para la pesca a media agua usaremos un montaje sencillo de flotador fijo, con el plomeado concentrado relativamente cerca de la boya y un pequeño perdigón a unos cincuenta centímetros del anzuelo. Este “chivato” desempeñará la función de tensar la línea y así posibilitar que detectemos visualmente cualquier ataque a nuestro cebo justo en el momento de producirse.

Aparejos de aguas profundas

La mejor opción es el arte de pesca conocida como flotador deslizante, caracterizado por la presencia de un nudo tope que frena la boya a distancia que hayamos decidido tras medir el fondo con un plomo sonda. De esta forma, al contrario que con el montaje fijo, podremos pescar en profundidades superiores al largo de nuestra caña.

El equipo

Existen numerosos equipos que pueden satisfacer nuestros requerimientos, los cuales dependerán en gran medida del tamaño medio de las piezas, del lugar y de los ambientes donde pesquemos.
Una caña de unos cuatro metros y acción media será sumamente polivalente. Deberá tener una gran reserva de potencia y al menos un peso de lance máximo de cuarenta gramos. Se puede pescar con cañas más livianas y también más potentes, pero la descrita nos servirá para llevar a tierra buenos ejemplares.
Respecto al carrete, le pediremos tres cosas: robustez, un freno delantero muy progresivo y gran capacidad de línea (el diámetro de ésta oscilará entre las veinticinco y las treinta centésimas). Si además es ligero, mucho mejor.



Consejos para la pesca de Carpa a Fondo

6 CONSEJOS PARA PESCAR CARPAS A FONDO

Muchos artículos hay en este mundillo de la pesca que nos hablan de las técnicas del carpfishing y del feeder y sus sofisticados equipos, que nos desvelan los trucos infalibles para pescar carpas gigantes, para pescar en invierno, para pescar en… ¿Y si lo que pretendemos es sólo pasar una grata jornada iniciándonos en la pesca de la carpa sin el agobio de batir ningún récord, ni necesidad de florituras técnicas, y sin tener que desplegar un inmenso aparataje?
Carpa pescada por Josan Illescas. Pescar carpas a fondo.
Un gran número de pescadores en aguas continentales, incluido quien esto suscribe, se han iniciado en el este apasionado mundo tras animarse a pescar carpas a fondo. Luego, con el tiempo, vamos rechazando esta modalidad, quizás por considerarla, erróneamente, poco técnica.

Comenzando a pescar carpas a fondo

Hace de esto aproximadamente 20 años. No tenía idea siquiera del cebo que debía utilizar para pescar estos ciprínidos. ¡Hace tanto tiempo de ello! –añadir a la anterior frase un halo de nostalgia y melancolía y entenderéis lo que siento al recordar tan añorado tiempo pretérito, cuando todo este mundo era nuevo para mí y cualquier avance, y no digamos captura, la disfrutaba con una intensidad y emotividad sin parangón–.
Y debido en parte a que el paso de los años ha hecho mella en mí, y en mi cerebro–ya de por sí poco lúcido–, no sé dónde pude comprar una especie de “pasta roja” que mezclándola con agua se convertía en una masilla tan poco consistente que, en cuanto tocaba el agua, si es que no se desprendía antes en el lance, se deshacía sin llegar a tocar el fondo. Al cabo del tiempo descubrí que esa “pasta” era engodo y que se empleaba para atraer a los peces al lugar donde querías pescarlo. ¡Cuánto lo he utilizado hasta ahora pescando al coup con caña fija y enchufable, a boloñesa, a inglesa y a fondo!
Ese día fui a pescar al Pantano de Alarcón (Cuenca) por primera vez en mi vida y descubrí, para mi sorpresa debido a mi ignorancia supina que… ¡a las carpas les gustaba el maíz! Y a día de hoy sigue siendo así, hasta tal punto que, sin duda alguna, es el cebo más barato y versátil para pescar carpas a fondo.
Carpas capturadas por Josan Illescas. Pescar carpas a fondo.
Así que, tanto a principiantes neófitos que nunca o pocas veces han pescado, como a pescadores que huyen del profesionalismo, pero que disfrutan con la pesca, me voy a atrever –ya sabéis que la ignorancia es extremadamente osada– a daros una serie de pautas básicas para poder tener una buena jornada pescando este agradecido ciprínido:

1. Cebo

Por su consistencia al clavarlo en el anzuelo sin que se caiga, su comodidad, su fácil almacenamiento, porque resulta irresistible a estos peces y por ser barato: maíz dulce. No os compliquéis la vida cociendo patata, poniendo garbanzo, o magro de cerdo, o cualquier cebo que hayáis oído… Comprad un botecito en el súper o la tienda del barrio de maíz y ya está.
Y sobre el engodo, en cualquier tienda de pesca podéis encontrar de muchas clases: preguntad por uno específico para carpa y comprad del más barato, que seguro funciona.

 2. Cañas de pesca

Para pescar carpas a fondo haceros con un par de cañas de pesca porque, como sabréis, amigos lectores, en la mayoría de escenarios donde vayáis a tentar a la carpa se permiten dos cañas en acción de pesca, que no sean muy caras –el ahorro va a ser tónica general en mis artículos–, con potencia suficiente para lanzar un cebador cargado de engodo y que, a la vez, tenga la suficiente sensibilidad como para notar las potentes embestidas de nuestra querida rival, a la vez que amiga.
Cañas para pescar carpas a fondo
Os podría aconsejar la caña Carpfishing Virux Strike, la cual reúne todas las características y virtudes señaladas, es decir, potencia, sensibilidad y, por supuesto, buena relación calidad-precio. Yo me decantaría por cañas de 3,6 metros, ya que al ser de dos tramos todo lo que acortemos las mismas será una ayuda a la hora de su transporte.

3. Carrete de pesca

Apostaría por un carrete de pesca normal que pueda alojar sobre los 240 metros de línea del 0,30 ó 180 metros de 0,35. Líneas más gruesas no son necesarias, ya que lo que vamos a pescar no son carpas descomunales, aunque si picara alguna de éstas (pongamos sobre los 10 kilos), a pantano abierto, y con el freno bien regulado, no tendríamos que tener problemas en hacernos con el “miura”.
Otra cosa sería en ríos o zonas con obstáculos y vegetación… Eso sí, aunque no es necesario, os aconsejaría un carrete tipo “baitrunner” (son carretes con doble freno, uno en posición de pesca, regulado para que salga línea con facilidad ante la picada y posterior acometida del pez; y otro, que saltará en cuanto giréis la manivela y que hay que ajustar para la lucha con el ciprínido). Sin necesidad de ningún dispendio económico, un buen carrete de pesca de este tipo puede ser el carrete Baitfeeder V1 bf Virux.
Carrete Baitfeeder V1 bf Virux, perfecto para pescar carpas a fondo.
Carrete Baitfeeder V1 bf Virux

 4. Aparejos

Si no tenéis práctica en empatar un anzuelo, no os preocupéis, comprad unos anzuelos ya montados del número 8 al 10 para hacer los bajos, procurando que el hilo de pesca sea del 0,22 al 0,25 como mucho, y haceros con un pequeño surtido de cebadores de muelle –a mí me gustan los lastrados o plomeados, que son los más fáciles de utilizar–. Échadle un vistazo alcebador de muelle lastrado de Evia.

 5. Pinchos

Preparad unos pinchos fuertes para hincarlos al terreno y colocar en ellos verticalmente la caña, y si queréis echaros una plácida siesta mientras los peces se animan a picar, haceros con los típicos “cascabelitos” de pinza o conseguid algún tipo de alarma electrónica que os avise de la picada, las cuales abundan de muchos tipos en el mercado.
 Pinchos usados por Josan Illescas para pescar carpas a fondo.

6. Técnica

Olvidad lanzar el cebo con un simple plomo sin controlar lugar y distancia. Montad el cebador a la línea principal y utilizad, tanto como para hacer de tope al mismo, como para poner el bajo,  un esmerillón –un consejo: para pescadores noveles recomiendo bajos muy cortos (no más de 15 centímetros) para evitar enredos inoportunos–.
Buscad un punto en el horizonte y tomadlo como referencia para lanzar siempre al mismo sitio y con similar potencia de lance. Poco a poco iréis haciendo un cebadero con el engodo si lográis afinar la puntería y colocar vuestro cebo en el mismo lugar. No os preocupéis si no lo conseguís las primeras veces porque esto se logra a base de práctica, pero aún así siempre será mejor que lanzar “a boleo” y llenar todo el fondo de engodo desperdigando así a las carpas.
 Carpa capturada por Josan Illescas a fondo. Pescar carpas a fondo.
De todas formas, como es difícil explicar todo, no dudéis en preguntar, tanto a mí, a través de este blog, como a cualquier amigo pescador que os encontréis. Yo me he hartado de preguntar y es la mejor forma que he tenido de aprender lo poco que sé. Ya sabéis que, como dijo Caballero Bonald: “El que no tiene dudas es lo más parecido a un imbécil”.